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La tradición de comer turrón artesano en Navidad

¿A quién no le gusta el turrón? Seguro que cuando se acerca la Navidad ya empiezas a pensar en una deliciosa bandeja llena de estos dulces, que resultan una verdadera tentación en estas fechas. Pero ¿conoces el origen de esta tradición tan especial? Te explicamos por qué comes turrones artesanos en estas fechas y todos los nutrientes que aportan. Descubrirás que son algo más que un postre navideño.

El origen de este apetitoso y tradicional dulce

Existen diversas teorías sobre el origen del turrón. Todas ellas tienen algo en común: lo convierten en uno de los alimentos más antiguos que ponemos en nuestra mesa.

Cuando pensamos en los inicios de este dulce, tenemos que empezar por retroceder hasta la época de la Grecia clásica. Por aquel entonces se preparaba un alimento con miel, almendras y otros frutos secos, que se usaba para proporcionar energía a los atletas antes de competir.

Igualmente, se sitúa en la civilización árabe del siglo XI el origen de un dulce muy parecido al actual turrón duro. De hecho, se menciona la palabra «turun» en un texto de un médico árabe de esta época. Por lo que parece, fueron los mismos árabes los que lo trajeron a España. Así, contamos con datos históricos que certifican que ya se fabricaba en la actual localidad de Jijona en el siglo XVI.

Otra teoría sitúa el nacimiento de este postre navideño en el asedio de Barcelona llevado a cabo en la época de Felipe IV. En esa situación, se creó un concurso para encontrar un alimento que se pudiera conservar durante mucho tiempo. El ganador fue un confitero llamado Turrons, que creó un producto hecho con almendras y miel.

Más que un dulce y muchas variedades: turrón blando, turrón duro...

De todos modos, no tenemos que pensar en este alimento como un simple postre navideño. Tal y como hemos podido ver, todas las teorías sobre el origen de este producto lo sitúan en la búsqueda de un alimento duradero y con alto poder energético, capaz de ayudar a sus consumidores en su alimentación.

¿Te gustan el turrón blando y el turrón de yema tostada? ¿Prefieres el turrón de Jijona o el turrón de Alicante? En cualquiera de los casos, debes saber que todas las variedades de este dulce tienen un alto aporte nutricional, que resulta especialmente interesante por provenir de ingredientes de origen natural como la almendra o la miel.

Cada porción de turrón contiene vitamina E, calcio, potasio, ácido fólico, magnesio y zinc, entre otros nutrientes. Además, resulta especialmente interesante la presencia de almendras en su elaboración. Estos frutos secos contienen una elevada proporción de proteínas, ácidos grasos y minerales. Por ello, resultan beneficiosos para el aparato cardiovascular y para controlar el colesterol.

Por lo tanto, y a pesar de contener un número elevado de calorías, es importante saber que el turrón está especialmente recomendado para personas que necesitan una aportación especial de energía, como niños, deportistas e, incluso, enfermos. Por supuesto, siempre sin caer en excesos a la hora de consumirlo. ¿Te animas a probar un pedazo ya, sin esperar a la Navidad?